Las noches de los miércoles de julio y agosto son noches mágicas de Largometrajes a Concurso bajo la Luna.
Ayer fue el turno de El Debut, segunda de las doce películas excelentes que compiten por los prestigiosos Premios Luna en la Sección Oficial.
El debut es la fascinante ópera prima de Gabriel Olivares, que regresa a Islantilla años después de competir exitosamente en el Festival con su aclamado cortometraje Burbuja. Toda una revelación de película tanto en contenido como en forma.
A medio camino entre la ficción y el documental, Gabriel Olivares nos muestra las entrañas y la cuidadosa preparación de la misma película que estamos viendo al mismo tiempo. Cine dentro del cine, o tal vez teatro dentro del cine, o quizás mejor, vida dentro del cine.
Con un espacio casi único, la misteriosa caja negra de una sala de ensayos de un teatro, presenciamos el amor, el deseo y la tensión entre un reputado torero y un joven novillero, cine hipnótico en estado puro.
Una filigrana cinematográfica apoyada en el impresionante trabajo de los talentosos protagonistas Raúl Peña y Jorge Monje.
Una muestra más del alto nivel de películas en competición de esta edición con El debut.


