Tras una semana donde las Secciones Paralelas fueron las protagonistas de Festival de Islantilla vuelve con fuerza la Sección Oficial de Largometrajes con la producción rusa ‘Grand Cancan’ escrita y dirigida por Mikhail Kosyrev-Nesterov. Una fuerte apuesta de impecable producción que ha venido a Islantilla para el disfrute de los más cinéfilos.
Sobre Grand Cancan
Basada en una historia real, interpretados por ellos mismos. La tramoya de la Ópera de Moscú se mezcla con las relaciones humanas y las traiciones entre padres e hijos. Una pequeña joya del mejor cine ruso. A lo largo de los años, Rusia ha aportado un buen puñado de grandes obras a la historia del cine, siendo la película de la noche del lunes una de ellas. La actriz Elena Zaytseva es el centro de atención de todas las miradas. Su actuación es brillante, más bien sublime. Rodada con una impecable puesta en escena apoyada en una excelente fotografía de Dmitriy Ulyukaev, que eleva ‘Grand Cancan’ a una categoría superior. Para aplaudir.
Además el Festival Internacional de Cine proyectó ‘Grand Cancan’ como un reflejo del alma teatral rusa. Mikhail Kosyrev-Nesterov divide la cinta en dos historias que transcurren tras bambalinas del Teatro de Opereta de Moscú. Por consiguiente en una, Pavel y Yana, jóvenes actores encarnados por Pavel Ivanov y Yana Ivanova, enfrentan una tragedia durante un montaje. Ella, embarazada, cae en escena, desatando un torbellino emocional.
En la otra, Elena Zaytseva interpreta a una diva cuya vida se tambalea entre el éxito y secretos familiares. Su hijo Dmitriy, a cargo de Dmitriy Kalyazin, destapa verdades ocultas tras la desaparición de su padrastro en Bretaña. La fotografía de Dmitriy Ulyukaev capta la intensidad de los ensayos y la melancolía de los camerinos. Estrenada en 2020, la película ganó 30 premios, incluyendo Mejor Largometraje en el Munich Music Video Awards. Los participantes reales aportan autenticidad a esta danza de traiciones y vínculos rotos. ‘Grand Cancan’ mezcla drama y musical con un reparto que incluye a Anton Yakovlev y Alexandra Kimaeva. Una obra que respira pasión y confirma el talento de Kosyrev-Nesterov en el cine contemporáneo.

