Por primera vez en las quince ediciones del Festival de Cine de Islantilla, ‘Opal’ como décimo largometraje a concurso, una película de animación que compite en la Sección Oficial. Hasta ahora la ficción y la animación han sido las únicas protagonistas, por lo que este 2022 la animación llega con fuerza con producción francesa ‘Opal’ de Alain Bidard.
Opal
En un reino mágico, la joven princesa Opal lucha por mantenerse alegre, ya que su tristeza tiene el poder mágico de destruir el mundo entero. Una maravilla visual es la que nos propone Alain Bidard, que también firma el guion y la partitura musical de este poema cinematográfico. La apuesta francesa ‘Opal’ como décimo largometraje a concurso de esta décimo quinta edición viene cargada de un necesario mensaje social, contado a través de una estilizada animación que pone en valor el altísimo nivel de la animación europea. Una delicia.
El Festival Internacional de Cine acogió esta obra con gran expectación por su enfoque único. Alain Bidard dirige ‘Opal’ con un estilo que fusiona fantasía y realidad. La princesa, interpretada mediante animación, enfrenta un dilema emocional que resuena con el público. Su alegría sostiene la vida del reino, pero su dolor amenaza con devastarlo todo. La trama explora temas profundos como el abuso y la resiliencia infantil. Bidard usa una paleta de colores vibrantes que refleja la cultura afrocaribeña. Cada escena captura la imaginación y transmite un mensaje poderoso. La música, creada por el propio director, envuelve al espectador en una experiencia inmersiva. Este largometraje destaca por su animación fluida y detallada, obra de un equipo talentoso. Los asistentes elogiaron cómo aborda temas sensibles con delicadeza y arte. ‘Opal’ no solo entretiene, sino que invita a reflexionar sobre el trauma y la esperanza. Su paso por el festival refuerza el prestigio de la animación francesa. Sin duda, esta película deja una huella imborrable en la audiencia.

