El cine andaluz volvió a ser protagonista de la Sección Oficial de Largometrajes con la proyección ayer lunes de ‘Solos en la noche’ de Guillermo Rojas. Una película coral con el 23-F como telón de fondo, con un reparto en estado de gracia.
Un grupo de abogados laboralistas, marcados por su compromiso político, se refugia en una casa tras el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 en España. La incertidumbre los envuelve mientras debaten: huir del país, quedarse escondidos o actuar para defender la frágil democracia española. Guillermo Rojas escribe y dirige esta historia que captura una noche mítica, narrada con un tono de comedia que alivia sin restar peso al drama histórico.
El reparto es un pilar fundamental: Pablo Gómez-Pando, Andrea Carballo, Alfonso Sánchez, Félix Gómez, Paula Usero y Beatriz Arjona, entre otros, entregan actuaciones sólidas y creíbles. Cada actor defiende su personaje con solvencia, aportando matices que reflejan el caos y la esperanza de aquellos días inciertos. Las discusiones entre los protagonistas destilan autenticidad, mostrando las tensiones ideológicas y personales que los atraviesan mientras el reloj avanza.
La fotografía de Alejandro Espadero brilla con una estética que recrea la atmósfera opresiva de la época, utilizando luces tenues y encuadres cerrados para transmitir el encierro y la paranoia. Complementa esta experiencia la partitura de Miguel Rivera, que añade capas de emoción y suspense, elevando la narrativa en los momentos clave.
Rojas apunta alto con esta cinta, logrando un equilibrio entre humor y reflexión histórica. La película no solo entretiene, sino que invita al público a mirar atrás y valorar los cimientos de la democracia. Una obra que resuena con fuerza y deja huella, demostrando que el cine puede ser un vehículo poderoso para recordar y aprender.

