Avanza a buen ritmo la Sección Oficial de Cortometrajes con el noveno bloque de los catorce que hay en competición. La noche del primer martes de agosto fue para seis producciones procedentes de España y Moldavia. Cine de ficción y animación bajo las estrellas del 18 Festival de Cine de Islantilla.
El drama Líbranos del mal de Andrea Casaseca abrió la sesión con una interesante propuesta contada a través de una estupenda Ana Wagener, que lleva sobre ella misma todo el peso de la película. Maria Algora y Mikel Bustamante dirigen a cuatro manos Lo que no se ve, una delicada cinta en la que la propia María Algora e Itziar Lazkano dan vida a una madre e hija con un magnífico texto por delante. El cine de Moldavia pisaba fuerte con Loc Sub Soare de Vlad Bolgarin. En esta ocasión la historia es de un padre y un hijo que hacen todo lo posible por sobrevivir. Todo un acierto cinematográfico. El cine andaluz fue protagonista con Macarena, una comedia espiritual de Nazaret Beca y Rodrigo Sancho. El actor José Manuel Poga vuelve a brillar en Islantilla, esta vez de la mano de una comedia con telón de fondo dramático. Tres mujeres son las protagonistas de Mamie de Pedro Tamames. Sonia Almarcha, Teresa del Olmo y Victoria Cerrada están luminosas en esta historia sobre la vida y la muerte. Sublimes. Y cerraba la noche la cinta de animación Manadas Alfa de Concha Alonso. Necesaria radiografía de una violencia machista que tiene que ser completamente erradicada. Una muy necesaria reflexión para poner punto y final a la noche del martes.

