Doce largometrajes internacionales compiten en esta 18 edición. Ayer miércoles se proyectaba el último de ellos, la producción coreana ‘Water Lilies’ de Canho Lee. La apuesta asiática de la Sección Oficial de esta edición.
Hyowon, que sueña con ser actriz, huye a Seúl con Eunseo, una desertora de la secundaria. Las dos chicas entran en la ciudad expansiva con sus esperanzas frágiles, aferrándose a sus promesas como si fueran líneas de vida. Su primera casa es un sótano, oscuro y deslucido, el aire denso y pesado, pero para ellos, es un santuario, un nido de posibilidades. Canho Lee y Park Jung-Bum escriben esta historia que dirige Lee con total maestría. El reparto, encabezado por Lee Hyo-Won, Choi Eun-Seo, Lee Seung-Yeon y Park In-Cheol, nos dan todo un recital interpretativo. La claroscura fotografía de Nak Won Hwang contribuye a mantenernos en vilo hasta el final. Esta es la apuesta de Corea del Sur con la que quiere alcanzar también la Luna de Islantilla.

