Noche del martes, noche de cine. Todos los martes y jueves son los cortometrajes los protagonistas del Festival de Cine de Islantilla. Anoche se proyectaron seis piezas procedentes de Brasil, Italia y España. Seis piezas que vienen a demostrar el altísimo nivel del cine internacional en metraje pequeño.
Que nadie se entere de Andrea Revi abrió el telón con una historia del paso de la niñez a la adolescencia, una historia perfectamente contada a través de sus jóvenes protagonistas. Rafa Piqueras dirige Quemar al padre, una obra que gira alrededor del gran trabajo del actor Víctor Palmero. Pura comedia. Quinto Primera, escrito y dirigido por Fran Menchón nos habla de Rafael, que vive encerrado en su mundo, al que da vida un inmenso Antonio Dechent, que llena por completo la pantalla en cada plano. El director italiano Fabio Bobbio nos emocionaba con Restare, una historia de personajes, de silencios y miradas. Yile Yara Vanello y Zackari Delmas dándolo todo. El cine brasileño es uno de los grandes protagonistas de esta edición. Re-Volta de Pedro Muard y Daniel Herz, con un sólido guion que nos mantiene en alerta todo el metraje. Cine de alto voltaje. Y cerraba la sesión Rakesh Narwani con Roshni, una muy necesaria historia sobre diferentes culturas en un tiempo donde lo diferente es despreciado. Cine hecho para mover conciencias. Una noche llena de buen cine.

