Y llegamos al final de la cuarta semana de proyecciones con siete obras de diferentes rincones del mundo. Australia, España, Francia, México y Países Bajos demostrando el altísimo nivel de sus producciones. Cinc piezas de ficción y dos documentales para cerrar la semana.
La premiére marche de Olivier Wright con un impecable sello de cine francés abrió la sesión con una historia muy necesaria de contar, un cine muy necesario hecho con mucho talento. El primer documental de la noche fue La vida en los escenarios de Kenia Mestre, un homenaje a Paco Tébar, la veteranía de un actor sobre los escenarios onubenses. El cine mexicano vino de la mano de Alejandro Martínez Hubard con Las estrellas se van, una historia nocturna sobre el duelo, rodada a través de una excelente fotografía de Rodrigo Truqui. El segundo documenta de la noche nos hizo vibrar y emocionar con un equipo femenino de rugby, Las Malas de Elisa Moreno nos habla de mujeres, de maternidad y de un deporte que no sólo es exclusivo para hombres. Parham Rahimzadeh representaba a los Países Bajos con Last Shot, una historia con Palestina como telón de fondo, un cine social imprescindible en nuestros días. Desde Australia nos llegaba Living Horizons de Carlos Aycart, una cinta poética sobra la búsqueda de uno mismo, contada con la sensibilidad que una apuesta así necesita. Pura poesía en imágenes. Y finalizaba la sesión Greta Díaz Moreau con su Loquita por ti. Una cinta sobre adolescentes con dos brillantes Irene Balmes y Jon López al frente, ambos deslumbran en la pantalla para envolvernos con historia. El cine que nos emociona.

